Remodelación Corporal

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Vacumterapia

Técnica no invasiva

Tratamiento no quirúrgico

La remodelación corporal —conocida también como vacumterapia— es una técnica de masaje mecánico no invasivo que utiliza una presión de aire negativa (vacío) aplicada mediante dos rodillos que se deslizan sobre la piel. Ese efecto de succión moviliza el tejido graso, mejora la circulación sanguínea y linfática y estimula las fibras elásticas de la piel.

Es especialmente eficaz en el tratamiento de la celulitis, la flacidez y la acumulación localizada de grasa, ya que activa el metabolismo de los adipocitos y favorece la oxigenación celular de la zona tratada. Puede combinarse con otras técnicas, como la radiofrecuencia o la cavitación, para potenciar el resultado.

Al ser una técnica puramente mecánica —sin calor, sin agujas y sin corriente eléctrica— la vacumterapia resulta especialmente cómoda para pacientes que buscan un tratamiento de remodelación corporal poco invasivo, o que combinan varias técnicas en el mismo plan.

En Mabela Beauty Center, en Murcia, la vacumterapia se integra dentro del clúster de tratamientos corporales no invasivos, junto con la mesoterapia corporal, la radiofrecuencia corporal y el protocolo Bodyshock, formando parte de planes combinados diseñados por la Dra. Mabel Suárez según el objetivo de cada paciente.

  • Duración de la sesión: 30-60 min
  • Número de sesiones: 2 sesiones/semana
  • Anestesia: No.
  • Zonas a tratar: Muslos, cara interna de piernas y cara interna de brazos.
  • Reposo: No.

La vacumterapia mejora el drenaje linfático, reduce los tractos fibrosos característicos de la celulitis fibrosada y favorece la cicatrización y la oxigenación de los tejidos tratados. El protocolo habitual se sitúa entre 6 y 12 sesiones, y los resultados mejoran cuando se combina con mesoterapia y carboxiterapia.

Es también una técnica útil en dos momentos concretos: antes de una liposucción, porque ablanda la capa fibrosa y facilita la intervención, y en el postoperatorio, donde ayuda a reducir los hematomas residuales.

La vacumterapia tiene una serie de contraindicaciones absolutas que deben descartarse siempre antes de iniciar el tratamiento: varices pronunciadas o fragilidad capilar (riesgo de rotura de vasos), tromboflebitis o tratamiento anticoagulante activo (riesgo de hemorragia o formación de coágulos), procesos oncológicos activos, embarazo, y heridas abiertas, infecciones o problemas dermatológicos en la zona a tratar.

Existen además contraindicaciones relativas, que requieren valoración médica individualizada: diabetes mellitus (por la fragilidad de la piel y la cicatrización más lenta), hipertensión no controlada, y la aplicación en las zonas umbilical o inguinal en personas con tendencia a la hipotensión.

Los efectos secundarios esperables son leves y transitorios: enrojecimiento temporal de la piel, algún moretón leve y sensibilidad o molestias puntuales en la zona tratada, que remiten en pocos días.

Antes de programar la primera sesión, la Dra. Mabel Suárez (col. 30/3009602) revisa con la paciente su historial médico y cualquier medicación que esté tomando, para descartar cualquiera de estos supuestos. El resultado de la vacumterapia es progresivo y se mantiene con sesiones de mantenimiento periódicas una vez completado el protocolo inicial, y puede combinarse con la mesoterapia corporal, la radiofrecuencia corporal o el protocolo Bodyshock.

Paciente recibiendo un tratamiento de vacumterapia